la historia de un joven, que cansado de las continuas borracheras de su padre, elabora un plan para que éste se reforme. El plan consistia en esperar a su padre en un camino solitario mientras hacía sonar unas cadenas y hacer ruidos para asustarlo y que dejara de emborracharse.
La noche llegó, y como era costumbre, el padre salió de la cantina del pueblo totalmente borracho. Al entrar a un camino solitario, escuchó el sonido de cadenas y gruñidos que le hicieron helar la piel. Al ver que su padre estuvo a punto de desmayarse, el hijo salió de su escondite para decirle al padre que era un plan para hacerlo recapacitar, pero que nunca se imaginó que lo afectaría tanto. El padre al reponerse del susto maldijo a su hijo diciendo: ¡¡A partir de hoy en cuatro patas andarás con esas cadenas, por toda la eternidad el Cadejos serás!!. A partir de ese día, el Cadejos acompaña a los hombre trasnochadores, guiando su camino a casa y alejando cualquier peligro que pueda encontrar.